Civilization VI. Análisis. “Sólo un turno más…”

La saga Civilization lleva veinticinco años trasladando a nuestras pantallas de ordenador la pugna de diferentes naciones por hacerse con la supremacía mundial de diferentes maneras. Una idea sencilla, pero compleja de llevar a cabo, que requiere planificación, constancia y que siempre acarrea el típico “sólo un turno más…”.

Este es uno de esos títulos que han sabido mantener fieles a sus jugadores tradicionales y, además, ir engrosando las filas de sus seguidores con nuevos fans. Algo loable tras más de dos décadas y de lo que no muchos juegos pueden sacar pecho.

¿Conseguirá Civilization VI el mismo efecto?

Lo que queda patente es que el lanzamiento de este nuevo Civilization supone todo un evento, tanto durante su desarrollo como, y especialmente, en el momento de su salida al mercado. Y ese hecho ya es un indicativo importante.

Los desarrolladores, fieles a su estrategia de los tercios –un tercio se mantiene, un tercio se cambia y otro se mejora- ofrecen la misma filosofía de siempre, aportando ideas nuevas para la saga y modificando conceptos ya vistos en títulos anteriores.

Uno de los primeros aspectos que nos llamará la atención al comenzar nuestra andadura por el mundo es el cambio del estilo artístico. Los gráficos.

Hemos pasado de unos gráficos realistas, más maduros, en el Civilization V a unos más alegres y vivos en esta nueva entrega. Casi parecen dibujos animados. Es un apartado artístico brillante, colorido, muy divertido, en ocasiones se podría decir que hasta casi infantil, pero también lleno de detalles y visualmente agradable.

Cuando vi las primeras imágenes del desarrollo de este videojuego fui crítico con este aspecto, no acababa de encajarme esta representación del mundo en un título como el Civilization. Sin embargo, con el paso del tiempo y, especialmente ahora que lo he probado, he descubierto que le sienta bien y es un soplo de aire fresco tras seis años disfrutando de su antecesor.

 

Civilization VI

 

Gráficos y audio.

Los detalles de los edificios, los ciclos de día y de noche, las animaciones en cada rincón, en cada hexágono del mapa, especialmente al hacer zoom en las ciudades, en los distritos, en las maravillas del mundo, es todo un espectáculo. Por no hablar de los efectos lumínicos sobre las superficies, como puede ser el sol sobre el agua del océano o cómo incide sobre las maravillas que erigimos en nuestras ciudades, que crea unos reflejos preciosos.

Algo también reseñable es el mapa y su niebla de guerra. Nos encontramos con un mapa muy bien presentado al que acompaña una niebla de guerra que se aleja de la tradicional bruma negra o blanquecina. Ahora es estilo pergamino antiguo, como esos mapas medievales del mundo, que delimitaban los confines de lo conocido con seres mitológicos y alegorías de muerte y desconocimiento. Todo un acierto que le sienta muy bien y que nos viene a afianzar la idea de que estamos en un mundo desconocido, donde todo lo que hay más allá es terra incognita.

Además, la vista estratégica se ha modificado para que ahora se presente como si de un juego de tablero colorido se tratara, está muy cuidada, nada que ver con la de versiones anteriores.

Civilization VI

 

Los líderes en Civilization VI están bien diseñados. Tienen más detalles que nunca y sus movimientos son creíbles. Tal vez deberían haber mejorado los fondos que hay tras ellos, pues no dejan de ser meras láminas, bonitas eso sí, pero sencillas e incluso difuminadas que aportan un trasfondo un tanto pobre.

A este elemento gráfico hay que añadirle una experiencia auditiva deliciosa, con una banda sonora delicada y adaptada no sólo a las épocas del juego, sino también a cada civilización y unos efectos sonoros que facilitan la inmersión en la partida. De entrada, el jugador podrá disfrutar con el tema introductorio que presenta las primeras pantallas del juego, obra de Christopher Tin; el mismo hombre que compuso Baba Yetu para Civilization IV.

 

Jugabilidad.

Los comienzos de la partida en Civilization VI similares a los vistos en entregas anteriores. Comenzamos con un colono y una unidad de guerreros que se encargarán de levantar los cimientos de nuestra nación y de protegerla. Pero es ahí donde empezaremos a ver las primeras diferencias respecto a otros títulos de la saga.

Ahora, cuando desarrollemos las ciudades, nuestros edificios se ubicarán en su mayor parte en los denominados distritos. Unas estructuras urbanas que se construirán en las casillas adyacentes al centro urbano, posibilitando erigir en ellos numerosos edificios especializados que aportarán, además, una serie de beneficios a la urbe en cuestión tales como: ciencia, fe, producción, entretenimiento, alojamientos, dinero…

En Civilization VI no tendremos que mirar tan sólo si hay recursos de lujo cuando fundemos una ciudad. Algo vital es también la orografía. La cercanía de colinas, como siempre, proporciona un incremento de la producción, especialmente si se construyen minas, pero será importante también, por ejemplo, tener montañas en las inmediaciones para obtener bonificaciones a la ciencia y a la fe en sus respectivos distritos.

Y si hay algo relevante es, por supuesto, la presencia de agua dulce en las inmediaciones. Dicho así, parece algo obvio, pero en títulos anteriores no tenía mucha trascendencia. Los ríos siempre han ocasionado que las ciudades crezcan más deprisa, pero en esta ocasión es importante aprovechar la presencia de cualquier masa de agua dulce que haya en las cercanías para que las ciudades se desarrollen mejor gracias a que aporta mayor número de alojamientos.

Civilization VI

Por otro lado hay que destacar que para construir algunos edificios habrá que cumplir con unos requisitos. Además de que haya elementos geográficos cercanos, será imprescindible en algunos casos que se haya construido previamente un edificio para optar después a erigir otro. Tal es el caso, por ejemplo, de las murallas. Para levantar la muralla medieval, antes hay que construir la muralla antigua.

Y ya que hablamos de las murallas hay que comentar que las ciudades, en principio, no podrán disparar a los enemigos cercanos, tal y como estábamos acostumbrados. Ahora, si queremos tener esa posibilidad, habrá que levantar las mencionadas murallas, disponibles en las diferentes épocas. Al construirlas no sólo obtenemos esa ventaja defensiva, sino que también otorgaremos a la ciudad dos barras de salud o resistencia. La primera la de la muralla y la segunda la de la ciudad.

La gestión de las ciudades, por tanto, es en Civilization VI más profunda que antes y también requiere de más estrategia y planificación. Otro elemento del que ya se ha hablado antes es el de los alojamientos, que se puede entender como la capacidad para albergar habitantes que posee una determinada ciudad. Este elemento se puede incrementar a través de edificios como el granero, distritos, mejoras en las casillas, acceso a agua dulce, maravillas naturales, construyendo acueductos o con grandes personajes.

Pero no sólo hay que hablar de los alojamientos, también entran en juego las amenidades o el entretenimiento. Un equivalente a la felicidad de los Civilization anteriores. Permite que las ciudades crezcan si el balance es positivo. Para potenciar esta felicidad se puede recurrir a recursos de lujo, distritos de entretenimiento y sus edificios asociados, maravillas, creencias religiosas, ciertas políticas y algunos grandes personajes.

No hay cola de construcción en las ciudades, pero sí que se guardarán los progresos de producción si decidimos cambiar lo que estamos construyendo en una ciudad.

Los constructores por su parte también han sufrido una renovación. Ahora dispondrán de tres puntos de acción para construir mejoras en las casillas, consumidos dichos puntos desaparecerán y habrá que entrenar otros. Así pues, las mejoras de las casillas habrá que pensarlas con cuidado para invertir bien estas unidades.

Civilization VI

 

Maravillas y grandes personajes.

Dos puntos que no quiero dejar en el tintero son:

  • Las maravillas que podemos construir en Civilization VI hay que ubicarlas en algún hexágono de los que rodean la ciudad. Se acabó eso de construir maravillas de forma indiscriminada.
  • Los grandes personajes. Se ha cambiado mucho la forma de reclutarlos. Antes se podían obtener sin competir por sus favores. Ahora cada civilización “luchará” con las demás a través de los puntos que genere en cada turno para obtener un gran personaje determinado. Cada gran personaje tiene un valor en puntos, el primero que alcance esa meta podrá reclutarlo para su nación o, si no interesan sus bonificaciones, descartarlo.

Civilization VI

 

Gobernabilidad.

Pero una civilización no se puede desarrollar si no se articula a través de un gobierno que se apoye en unas políticas y principios.

Los principios se investigarán como si de una tecnología se tratara. Cuentan con su propio árbol de investigación y costará una serie de turnos culminar su aprendizaje. El tiempo que nos lleve dependerá de los puntos de cultura que nuestra civilización genere. Estos principios nos abrirán las puertas a nuevas formas de gobierno y a las políticas, que nos permitirán personalizar dichos gobiernos con sus características determinadas. Las políticas, por cierto, serán diversas y estarán enmarcadas en las ramas militar, económica, diplomática y otras que sirven de comodín.

 

Civilization VI

La investigación científica sigue fiel a las entregas anteriores salvo porque si completamos algunos requisitos mientras exploramos el mundo y desarrollamos nuestra nación, podremos avanzar más deprisa en algunas tecnologías que en otras, al igual que con los principios.

La religión cobra fuerza con misioneros, inquisidores y apóstoles que difundirán la palabra de la verdadera fe y lucharán contra sus homólogos rivales, para que prevalezca su visión religiosa.

La diplomacia por su parte es la vía de comunicación con otras grandes civilizaciones. Se ha intentando que sea más clara e informativa. Mantiene los rasgos distintivos que en los Civilization previos en lo bueno y en lo malo. Cuando contactas con otra nación sí que tienes la impresión de estar tratando de temas importantes con una civilización extranjera, podrás intercambiar recursos, abrir fronteras, forjar alianzas o urdir planes contra otras potencias. Sin embargo, resulta complicado intentar tener una relación amistosa con cualquiera de las civilizaciones presentes en las partidas debido tal vez a la agenda de cada líder. Y es que cada dirigente tendrá unas preferencias y modo de ver el mundo, que si no lo compartes hará que estén enemistados casi desde el principio.

Las ciudades-estado siguen existiendo igual que en Civilization V. Pero hay diferencias sustanciales en Civilization VI. Anteriormente, para conseguir el favor de éstas había que invertir oro o completar misiones. En esta ocasión todo se mueve en función de los enviados que desplacemos a estas urbes independientes. Estos emisarios se consiguen con el paso del tiempo y cuantos más se envíen a una ciudad-estado más bonificaciones obtendremos, consiguiendo incluso transformar a esa ciudad es un estado vasallo, siendo nosotros su suzerano o protector.

Civilization VI

Conclusiones sobre Civilization VI.

Civilization VI tiene muchas cosas buenas y novedosas y algunas que debe mejorar. La diplomacia resulta poco eficaz si siempre están cabreados con nosotros los otros líderes. Éstos a su vez siempre son muy belicosos, demasiado, y tienden a la hostilidad de forma casi permanente. Y lo que es peor, sin provocación previa. Crees que tienes a un vecino tranquilo, con el que comercias y mantienes una relación pacífica y salta como un resorte para asestarte una puñalada por la espalda.

O que tu enemigo, con el que estás en guerra te pida que le declares la guerra a otra nación.

No tiene sentido.

Otro error es coincidir con dos, tres o cuatro civilizaciones iguales en la misma partida. Es todo un festival encontrarse con dos Japón, mismos nombres de ciudades, mismos líderes y para rematar, que se peguen entre ellos.

Tampoco es de recibo que los bárbaros supongan un reto tan abrumador desde el comienzo de la partida. Se sufren asedios de tropas potentes mientras intentas defenderte con un guerrero que porta una maza y un explorador acompañado de su perro.

En cualquier caso, estos fallos se podrán ir corrigiendo en sucesivos parches. Sé que no es lo ideal. Los juegos deberían salir al mercado lo mejor pulidos posible, pero lo importante es que los errores que se detecten se puedan solucionar.

Civilization VI es un digno sucesor, que recoge el testigo de los títulos anteriores, introduce aspectos novedosos y mejora los ya existentes. Las horas de juego que ofrece son abrumadoras y nos hará disfrutar construyendo una civilización que soporte el paso del tiempo. La pregunta es si te resistirás a  jugar un turno más…

 

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